En un principio, los ERP eran plataformas muy caras y complejas, pero hoy son asequibles para cualquier empresa gracias a marcas como Odoo

Las empresas de cierto tamaño y con aspiraciones de crecer y ser eficientes se suelen gestionar con los llamados ERP, siglas de enterprise resource planning. Se trata de sistemas “todo en uno” que integran herramientas muy variadas para sacar adelante muy diversos procesos dentro de las compañías, desde la facturación y la gestión de las ventas a la gestión de inventarios o la mediación con los clientes (CRM), hasta ayudando a la gestión contable. Hoy, casi todo el software que encontramos en una empresa puede estar bajo la órbita de un ERP.

En origen, estas plataformas de software datan de los años 90. En un principio eran muy caras y complejas, y conllevaban altos costes de mantenimiento y actualización. Y por ello solo estaban al alcance de las grandes empresas y corporaciones. Pero, con el paso de los años, el ERP se ha democratizado, para estar disponible también para las medianas y las pequeñas compañías, que, en un país como España, son fundamentales en su panorama económico.

Precisamente, el fabricante de software Odoo (léase Odú), de origen belga, pero con oficinas en Valencia, ha acelerado este proceso de popularización del ERP e incluso ha ido un paso más allá. Y es que Odoo ofrece a las empresas españolas de cualquier tamaño una plataforma muy versátil, con decenas de aplicaciones de todo tipo, desde las clásicas para llevar la contabilidad, los recursos humanos, la planificación de turnos o el inventario, a otras que responden a necesidades más específicas, como el servicio de asistencia para tickets de clientes, el e-mail marketing, la venta en la web, la colaboración entre empleados, la gestión de foros, o hasta puntos de ventas para tiendas y restaurantes, entre otras.

Así hasta ¡más de 85 aplicaciones bajo un mismo paraguas! Cuando lo habitual es que un proveedor de ERP solo ofrezca un puñado de programas bajo esta sigla. Además, gracias a la herramienta Studio de Odoo, el cliente puede crear una aplicación sin tener conocimientos de programación.

Las soluciones de Odoo se adaptan a entidades de todo tipo, desde comercios a empresas de servicios o compañías de sectores clave de nuestra economía como la construcción, la salud o la hostelería. Y también de cualquier tamaño: micropymes, pymes, medianas empresas e incluso grandes corporaciones. Además, su despliegue desde la nube y una versatilidad a gusto del cliente hacen que la oferta de Odoo sea muy escalable. Es decir, los usuarios pueden personalizar su plataforma seleccionando las apps que necesiten y si su negocio evoluciona y sus necesidades aumentan, pueden añadir más aplicaciones sin coste adicional.

Gracias a su modelo de código abierto, Odoo ha logrado además consolidar una comunidad de desarrolladores en todo el mundo que aporta software complementario a través del marketplace de la compañía, que en estos momentos cuenta con más de 40.000 aplicaciones, una cifra que lo convierten en uno de los mayores de la industria.

En un mundo sin la plataforma all-in-one de Odoo, una compañía tendría que adquirir por separado decenas de programas especializados para sacar adelante todas las tareas que abordan sus empleados, desde SAP, Salesforce o Power Apps (de Microsoft), a Shopify, Asana, Hubspot, Slack o Docusign. Con el gran dolor de cabeza y el problema para el bolsillo que eso supone.

Fuente: https://www.xataka.com/n/12-millones-clientes-han-descubierto-que-software-gestion-puede-ser-sexy